AVENIDA BRASIL

AVENIDA BRASIL
Su nombre original fue “Camino a la Magdalena” siendo rebautizada en 1906 como Av. Brasil.
Esta ruta era el camino que llevaba al pueblo de la Magdalena (Pueblo Libre) también conocido como Magdalena Vieja. A su vera florecieron los barrios de Breña, Jesús María y Magdalena Nueva o Magdalena del Mar, articulando la extensión urbana al suroeste de la ciudad.

A lo largo de esta antigua Avenida hoy cubierta de moles de cemento apuntando al cielo –dizque en nombre del progreso- se han tejido una serie de historias y leyendas que hoy nos llenan de nostalgia y tristeza, recordando los antiguos e importantes colegios, cines, bares, salones de te, panaderías y locales comerciales que nos vinculan al pasado.

Aquí algunos nombres que alguna vez formaron parte de nuestro lenguaje cotidiano: El Colegio Santa María, el Saint Mary School, donde estudiaban las chicas high life de nuestro distrito; el Colegio Jesús, el Colegio Rosa de América de una arquitectura impresionante, el Alejandro Bertello, el Santa Rita de Casia, el Nazareno, el María Auxiliadora, el Salesianos – Francisco de Sales; algunos todavía existen, otros desaparecieron.

Pero los que si se fueron definitivamente de nuestra geografía distrital, son los cines donde alguna vez dimos o recibimos nuestro primer beso entre ellos el cine Brodway, Brasil y Diamante (cine donde se exhibían los grandes estrenos de la época entre ellos: el Graduado, Las 7 Maravillas del mundo, la Biblia,los 10 mandamientos y las primeras película en cinerama; además de las  espectaculares matinales juveniles de rock, paz y amor, organizadas por las Promociones de los diferentes colegios de la capital.

Como dejar de mencionar los bares, recreos y restaurantes como el “Sachum”, “Las Tablitas”, “Las Tinieblas”, el “Au Rendez Vous”, “El Caribe” que reemplazo a una antigua Bodega de japoneses en la Esquina del Jr. Junin y la Brasil, “El Jinete”, donde lloramos nuestra primera desilusión  con rockola y todo, Las Morenas, y el chifa Mankuo, que era un chifa elegante con estanques llena de peces y luces multicolores y un puente en la entrada, allí educamos nuestro paladar oriental; y si de carnes se trata como no haber disfrutado de una deliciosa parrilla en  “El Quirogas” y “La Querencia” del “Che” Armándola, un antiguo jugador que vistió las sedas del Boys y se quedó para siempre en esta generosa tierra;  también recordamos la “Panadería Carbone”, la licorería “Mi Mar”, la “Botica Venus, que después del incendio en el 77, no se pudo recuperar, el Club Ayacucho donde se celebraban los matrimonios, y se realizaban las fiestas psicodélicas, la Sinagoga judía, diseñada en forma oval en lacre y verde que parecía una nave espacial inmensa; la panadería salón de té “Romeo” donde se departía una buena charla alrededor de dos taza de café con deliciosas butifarras.

De más reciente construcción están la Galerías Brasil y que une las avenidas Brasil-Garzón, que originalmente fueron diseñadas para albergar el creciente mercado de vestir de Jesús María, y donde alguna vez funciono un Bingo de propiedad de una presentadora de tv llamada Jossy, pero que terminó como el centro de las movidas metaleras, así como de Emos y Góticos; además de tiendas de Diseño y música subterránea.
No podemos dejar de mencionar a la antigua florería “Jardín Colón”, las tiendas “Abuelito” que vendían artículos para fiestas infantiles y alquilaban disfraces, la Fuente de Soda y Helados “Felli”, que tenía un letrero luminoso de neón color verde que invitaba a departir unas leches malteadas de chocolate llamadas los “chocoboys” o unos apetitosos sándwich y cuyo propietario era un ciudadano italiano, la pizzería “La Bonaerense” casi frente al Cinestar “Las Américas”; así mismo la hermosa residencia del Presidente Benavides rodeada de hermosos jardines y arboles muy grandes al costado del Monasterio de la Encarnación, el lugar es ocupado hoy por la Iglesia Alianza Misionera, la Villa Anita, sitio criollo y jaranero de la Lima de antaño y donde el compositor Don Mario Cavagnaro armaba la jarana con los Troveros Criollos, allí nacio la canción que inmortalizara el carreta Jorge Pérez “Carretas aquí es el tono” y que narra las grandes jaranas que se suscitaban en la casa de doña Graciela, y si deportes hablamos la pelotita de cuero de paños, con pichina incluida, nos rebota al local del club Juventud Gloria, el equipo más antiguo de Jesús María, que llegó a Segunda División con sus clásicas camisetas listadas amarillas con negro al estilo del Peñarol y ya para terminar volvemos al inicio que nos retrata la imagen primera: la Basílica de María Auxiliadora, construida por los salesianos en los años 20 como un monumento a la patria al conmemorarse el primer centenario de la independencia.
Espero que esta crónica viajera en el tiempo los halla transportado cual pasajero del Tranvía “el Urbanito” que recorrió esta avenida histórica de una Lima que se va.

Luis Rodríguez /Foto: Alex Cruz, para Lima la Única.

LA CUPULA

LA CUPULA

La Parroquia Inmaculado Corazón de María, más conocida como la Iglesia de “La Cupula”, ubicada en la intersección de la avenida Sucre (ex jirón Independencia) y el jirón 28 de Julio; fue el sueño hecho realidad del reverendo padre Claretiano Simón Llobet. Desde el año de su inauguración en 1957, es la Iglesia más alta de Lima y se ha convertido en uno de los símbolos religiosos y arquitectónicos más hermosos y visibles de la ciudad a pesar del gran crecimiento demográfico de Lima. Sobre su cúpula descansa la Virgen María con los brazos abiertos, de 10 metros de alto, hecha a base de resina y fibra de vidrio, obra del Escultor Arequipeño Fredy Luque Sonco.

Esta joya arquitectónica, de estilo neo-renacentista ,  al igual  las construcciones religiosas de Italia de principios del siglo pasado,  podía contemplarse desde cualquier parte de nuestro distrito, pero la falta de planificación urbana,  la construcción de grandes edificios sin un desarrollo equilibrado y armónico, la falta de regulación y el afán de lograr recursos económicos a cualquier costa, hoy ocultan su belleza exterior.

Sus características primarias, rosado y verde, se han mantenido a través de los años, aunque hoy lucen con mayor esplendor gracias a las obras de restauración tanto de la fachada como por dentro del Templo; además del repintado general. La empresa de luz Edelnor se encargó de darle un toque mágico al Templo, en un juego de luces y sombras, donde sus contornos y altos relieves parecen emerger de la bruma que viene del mar.

La imagen original de la Virgen con los brazos extendidos, que se había construido originalmente en 1956, debía girar 360° sobre su pedestal, otorgando su bendición al distrito; pero sus  12 metros de alto y sus 4 toneladas de peso, hicieron desistir de aquella intención.

Debajo de la pintura que recubre esta Virgen, están los nombres y apellidos de casi la gran mayoría de feligreses de nuestro distrito que colaboraron en grades cruzadas religiosas con donaciones, bingos y kermesses, para hacer posible el sueño que el padre Claretiano Simón Llobet, le regalo al distrito.

Esta Virgen descansa desde 1966, mirando hacia la Av. Brasil, sobre tres columnas de concreto que convergen en un pedestal giratorio que dejó de funcionar a los pocos meses de su inauguración.

La Congregación de los Misioneros Claretianos lograron coronar el largo sueño acariciado por la legión María del distrito, con la construcción de la imagen, ya no de cemento sino de Fibra de Vidrio, obra del escultor Arequipeño  Fredy Luque Sonco; manteniendo las mismas características de la primera Virgen María, más liviana y de tan solo una tonelada y media.

Esta monumental obra, orgullo de nuestro distrito, nos cobija bajo el manto protector de la Virgen y nos acerca un poco más al cielo.